Salud y Bienestar

¿Cuándo Podemos Decir que el Agua Está Realmente Purificada?

¿Cuándo Podemos Decir que el Agua Está Realmente Purificada?

De la fuente a la botella, de la botella al vaso o directamente desde el grifo: descubre qué determina realmente la calidad del agua que bebemos.

Llenamos un vaso, bebemos y rara vez pensamos en todo el recorrido que ha realizado esa agua antes de llegar hasta nosotros. Puede proceder directamente del grifo, de una botella comprada en un supermercado, de una fuente natural o de un sistema de purificación instalado en casa. Pero ¿podemos considerar que todas estas aguas están purificadas?

Existe una confusión frecuente entre conceptos como agua potable, agua mineral, agua filtrada y agua purificada. Que un agua sea transparente, tenga buen sabor, esté dentro de una botella o se sirva en un vaso de cristal no significa necesariamente que haya sido sometida a un proceso de purificación.

Del mismo modo, cambiar el recipiente tampoco modifica automáticamente la composición del agua. Si vertemos agua de una botella de plástico en un vaso de cristal, seguimos teniendo esencialmente la misma agua que había dentro de la botella. Y si recogemos directamente agua de una fuente natural, su aspecto cristalino no permite determinar por sí solo si es segura para beber.

En AguaPuraServicios queremos aclarar estas diferencias y explicar qué ocurre realmente con el agua en cada una de estas situaciones, qué significa purificarla y qué debemos tener en cuenta antes de consumirla.

¿Qué Significa Purificar el Agua?

Purificar el agua significa someterla a uno o varios procesos destinados a reducir o eliminar determinados componentes no deseados.

Dependiendo del sistema utilizado, estos tratamientos pueden actuar sobre:

  • Sedimentos.
  • Partículas en suspensión.
  • Determinados microorganismos.
  • Cloro y algunos de sus derivados.
  • Sustancias responsables de determinados olores y sabores.
  • Ciertos compuestos disueltos.
  • Exceso de determinadas sales o minerales.
  • Otros contaminantes, según la tecnología empleada.

Por tanto, la purificación no depende del recipiente en el que encontramos el agua, sino del tratamiento que ha recibido y de su calidad final.

Agua Potable y Agua Purificada: ¿Son lo Mismo?

No exactamente.

Un agua potable es aquella que cumple los requisitos establecidos para poder ser consumida por las personas.

El agua purificada, por su parte, ha sido sometida a uno o varios tratamientos adicionales destinados a modificar o reducir determinados componentes presentes inicialmente.

Esto significa que un agua puede ser potable sin haber pasado por un sistema doméstico de purificación.

Por ejemplo, el agua suministrada por una red pública debe recibir los tratamientos y controles correspondientes antes de llegar a los hogares.

Un equipo doméstico puede aplicar posteriormente un tratamiento adicional para conseguir determinadas características concretas.

¿Cuándo Podemos Decir que el Agua Está Realmente Purificada?

¿Cuándo Podemos Decir que el Agua Está Realmente Purificada?

Sacamos Agua Directamente de una Fuente y la Ponemos en una Botella de Plástico

Imaginemos que estamos en el campo y encontramos una fuente de aspecto completamente natural. El agua está fría, transparente y aparentemente limpia.

Llenamos una botella de plástico directamente en esa fuente.

¿Ahora tenemos agua purificada?

No necesariamente.

Introducirla en una botella no modifica su composición ni elimina posibles contaminantes.

El agua de una fuente natural puede contener minerales, pero también puede estar expuesta a contaminación microbiológica o química procedente del entorno.

Por ejemplo, podrían existir contaminantes relacionados con:

  • Animales.
  • Actividad agrícola.
  • Filtraciones del terreno.
  • Aguas residuales.
  • Microorganismos.
  • Contaminación ambiental.

Además, muchos de estos elementos no pueden identificarse simplemente observando, oliendo o probando el agua.

Un agua transparente puede no ser segura.

Por eso, salvo que exista información oficial que indique expresamente que una fuente proporciona agua apta para consumo, no debemos asumir que es potable únicamente por su aspecto o procedencia natural.

¿Una Fuente Natural Significa Agua Más Saludable?

No necesariamente.

Existe una asociación frecuente entre las palabras «natural» y «saludable», pero desde el punto de vista de la seguridad del agua no son sinónimos.

La naturaleza puede proporcionar aguas de excelente calidad, pero también existen fuentes contaminadas.

La seguridad depende de factores como:

  • Su origen.
  • La composición del terreno.
  • La presencia de microorganismos.
  • Las actividades desarrolladas en las proximidades.
  • Los controles realizados.

Por eso, el origen natural por sí solo no garantiza que un agua pueda beberse con seguridad.

Sacamos Agua de una Botella de Plástico y la Servimos en un Vaso de Cristal

Ahora tenemos una botella de agua comercial y vertemos su contenido en un vaso de cristal.

¿Qué ha ocurrido?

Desde el punto de vista de la composición del agua, prácticamente nada.

Cambiar el recipiente no purifica el agua.

Si el agua era apta para el consumo dentro de la botella, seguirá siéndolo al servirla correctamente en un vaso limpio.

Si tuviera alguna característica determinada antes de cambiarla de recipiente, el cristal no la eliminaría automáticamente.

Por tanto:

Botella → Vaso de cristal ≠ Purificación

El vaso únicamente cambia la forma en la que consumimos el agua.

¿Es Mejor Beber en Cristal que Directamente de una Botella?

Aquí debemos separar dos cuestiones: la calidad del agua y el recipiente utilizado.

Servir agua en un vaso de cristal puede resultar cómodo y permite reutilizar el recipiente muchas veces. Además, utilizar botellas reutilizables de materiales adecuados puede ayudar a disminuir el consumo de envases de un solo uso.

Pero pasar el agua de plástico a cristal no convierte un agua convencional en agua purificada.

El tratamiento del agua ocurre antes.

¿Cuándo Podemos Decir que el Agua Está Realmente Purificada?

¿Cuándo Podemos Decir que el Agua Está Realmente Purificada?

Abrimos el Grifo y Llenamos un Vaso de Cristal

Esta es probablemente la situación más habitual.

Abrimos el grifo de nuestra cocina, llenamos un vaso y bebemos.

Entonces, ¿El Agua del Grifo es Saludable?

Cuando el agua de la red cumple los criterios establecidos para el consumo humano, puede beberse.

Esto no significa que presente exactamente las mismas características en todas las ciudades o viviendas.

Puede variar en aspectos como:

  • Dureza.
  • Mineralización.
  • Sabor.
  • Olor.
  • Concentración de determinadas sustancias dentro de los límites establecidos.

Además, las instalaciones interiores del edificio también pueden influir en la calidad del agua que finalmente sale del grifo.

Por eso debemos distinguir entre una cuestión de seguridad y otra de preferencias o características del agua.

Agua del Grifo que Pasa por un Sistema de Purificación

Ahora cambiemos el escenario.

Abrimos un grifo conectado a un sistema doméstico de tratamiento.

El agua de la red entra en el equipo y pasa por una o varias etapas antes de llegar al vaso.

Dependiendo de la tecnología utilizada, pueden existir:

  • Prefiltros de sedimentos.
  • Carbón activo.
  • Membranas de ósmosis inversa.
  • Etapas específicas de filtración.
  • Sistemas adicionales según las necesidades.

En este caso sí podemos hablar de agua sometida a un proceso adicional de purificación o tratamiento doméstico, siempre en función de lo que realmente haga el equipo instalado.

¿Todos los Filtros Purifican de la Misma Manera?

No.

Esta diferencia es fundamental.

Un filtro sencillo de carbón activo no realiza la misma función que un sistema de ósmosis inversa.

Por ejemplo, dependiendo de sus características, un sistema puede estar diseñado principalmente para mejorar determinados olores y sabores, mientras que otro puede reducir también diferentes sustancias disueltas.

Por eso, antes de instalar cualquier equipo debemos preguntarnos:

¿Qué queremos reducir o modificar del agua?

Solo entonces puede seleccionarse una tecnología adecuada.

Purificamos el Agua y Después la Guardamos Incorrectamente

Existe otra situación que muchas veces se olvida.

Imaginemos que disponemos de agua correctamente tratada, pero después:

  • La almacenamos durante demasiado tiempo.
  • Utilizamos un recipiente sucio.
  • Bebemos directamente de una botella y la compartimos.
  • Dejamos el recipiente abierto.
  • Lo exponemos durante mucho tiempo al calor o al sol.

En estos casos, el almacenamiento y la manipulación posterior pueden afectar a la calidad del agua.

Por tanto, el tratamiento inicial es importante, pero también lo es lo que hacemos después.

El Recipiente Importa, Pero No Purifica

Una botella de plástico, una jarra, una botella reutilizable o un vaso de cristal son recipientes.

Su función principal es contener el agua.

No debemos confundir:

Cambiar el recipiente

con:

Cambiar la composición del agua mediante un tratamiento.

Son procesos completamente diferentes.

Una botella de cristal no elimina automáticamente sustancias del agua.

Un vaso limpio tampoco transforma el agua del grifo en agua purificada.

Y una botella de plástico no convierte el agua de una fuente desconocida en agua potable.

¿Cómo Podemos Saber si un Agua es Segura?

La apariencia no es suficiente.

No podemos determinar con nuestros sentidos la presencia de muchos microorganismos o sustancias químicas.

Un agua puede:

  • Ser transparente.
  • No tener olor.
  • Saber bien.

y aun así requerir controles para conocer determinadas características.

Por eso, la seguridad debe basarse en controles, información fiable sobre su procedencia y, cuando corresponda, análisis del agua, no únicamente en su apariencia.

¿Qué Sistemas Pueden Utilizarse para Tratar el Agua?

La tecnología debe seleccionarse según las características iniciales del agua y el objetivo buscado.

Entre las soluciones disponibles pueden encontrarse:

Filtración de Sedimentos

Ayuda a retener determinadas partículas en suspensión.

Carbón Activo

Puede utilizarse para reducir determinadas sustancias responsables de olores y sabores.

Ósmosis Inversa

Utiliza una membrana para reducir una amplia variedad de sustancias disueltas presentes en el agua, dependiendo del equipo y sus características.

Sistemas Combinados

Integran diferentes etapas para tratar distintos aspectos del agua.

No existe una única solución adecuada para todos los hogares.

¿Agua Purificada Significa Agua 100 % Pura?

Esta expresión también puede generar confusión.

En el lenguaje cotidiano solemos utilizar «agua pura» para referirnos a un agua limpia y agradable para beber.

Sin embargo, desde un punto de vista técnico, el agua destinada al consumo puede contener minerales y otros componentes.

El objetivo de un sistema doméstico no debería ser perseguir una idea abstracta de «cero sustancias», sino conseguir las características adecuadas para el uso previsto mediante un tratamiento correctamente seleccionado y mantenido.

La Importancia del Mantenimiento

Incluso un excelente sistema de tratamiento puede perder rendimiento si no recibe el mantenimiento adecuado.

Dependiendo del equipo será necesario:

  •  Cambiar filtros.
  •  Revisar membranas.
  •  Higienizar componentes.
  •  Comprobar el funcionamiento.
  •  Respetar los intervalos recomendados por el fabricante.

Comprar un sistema de purificación es solo una parte del proceso.

Mantenerlo correctamente es fundamental para conservar su funcionamiento.

Conclusión

El agua no se convierte en purificada por introducirla en una botella, servirla en un vaso de cristal o recogerla directamente de una fuente natural. El recipiente puede cambiar, pero eso no significa que su composición también lo haga.

Una fuente de aspecto cristalino no garantiza por sí misma que el agua sea segura. El agua del grifo procedente de una red controlada puede ser perfectamente potable sin haber recibido un tratamiento doméstico adicional. Y pasar agua embotellada de un recipiente de plástico a uno de cristal tampoco constituye un proceso de purificación.

La verdadera diferencia está en conocer de dónde procede el agua, qué controles ha recibido, qué contiene y qué tratamiento se ha aplicado cuando resulta necesario.

En AguaPuraServicios trabajamos con diferentes soluciones de tratamiento y purificación para adaptar el agua a las necesidades de cada hogar, seleccionando la tecnología adecuada según sus características y el resultado que se quiere conseguir.

Porque el agua no es más segura por el recipiente en el que la vemos: lo realmente importante es conocer su origen, su calidad y el tratamiento que ha recibido antes de llegar a nuestro vaso.